Si escribo esta entrada es porque ya estoy harto de la campaña de desprestigio en contra de las empresas Teléfonos de México (TELMEX) y Telcel, ambos propiedad de Carlos Slim. Antes de seguir, esta campaña se resume en un tl;dr: El burro hablando de orejas…
Lo sé, Carlos Slim es el hombre más rico del mundo, pero como dije en un principio, esta campaña es como ver a Sergio Andrade dando una conferencia contra la pederastía, o peor aún, como que Celia Lora y Ana Bárbara acusen de alcohólico a José José. Creo que somos muchos los que sabemos que esta campaña está formada por Salinas-Pliego y Azcárraga Jean, dueños del duopolio más grande de televisión abierta en México: Televisa y TV Azteca.
Y no es que defienda a Slim, es claro que también tiene cola que le pisen, que sus servicios podrían ser mejorables con el dinero que posee y que las velocidades de su servicio de Infinitum son de risa. Pero pensemos un poco, ¿de verdad Salinas y Azcárraga tienen ese derecho de hacer esta clase de berrinches?
Recordemos un poco quiénes impidieron que Slim se sumara al triple-play (televisión, teléfono e internet), recordemos quiénes son los accionistas mayoritarios de la mayor parte de las compañías de cable del país, recordemos quiénes corrieron a Telemundo de abrir una tercera cadena abierta nacional pero que a la vez le compran sus producciones de telenovelas. ¿Necesitan saber quienes fueron?
Hablan mal de Telcel cuando es de las pocas empresas que tiene cobertura casi nacional. ¿Acaso Iusacell, Unefon y Nextel cubren el área que cubre Telcel por sí solo? Por supuesto que no. ¿Que TELMEX cobra caro y “roba”? Entonces formen su servicio de telefonía.
A todo esto, es lindo ver una campaña de lavado de cerebro para la gente que no piensa y que no se informa. Gente que sólo vive para ver los programas de Laura o de la Rocío, o las famosas telenovelas o el futbol (que aunque muchos lo defiendan, también es una manera de lavarles el cerebro a la gente) y que se cree todo lo que ven en televisión.
Lo peor de todo es que no es la primera vez que lo hacen. ¿Recuerdan los 5 minutos diarios de publicidad del IFE que pusieron ambas televisoras como “obligados por el gobierno” en el 2009 y que interrumpían su programación? ¿Por qué Cadena Tres no hizo eso? Porque en ese momento les habían quitado un negocio redituable: los partidos ya no podían comprar tiempo al aire, y ese tiempo al aire de propaganda publicitaria ya no les volvería a dar dinero a las televisoras. El pueblo borrego reaccionó en contra del gobierno porque les interrumpían sus novelas y su futbol. Es fácil mover masas cuando las tienen atadas a la pantalla, y Azcárraga-Salinas lo saben muy bien y lo usan a su favor.
No nos dejemos engañar, no dejen moverse por una campaña de desprestigio disfrazada de protesta ciudadana. Entiendo que Telcel y TELMEX no sean lo mejor en telefonía, pero la verdad, ambos personajes del duopolio televisivo se ven como niños peleando de ese modo.

