- Que irónico es pensar que aquel en quien confiabas, por quedar bien con sus “amigos”, queda mal con otros.
- Qué irónico es ver que aquel que reprendía a otros fansubs por malas prácticas, ahora se convierte en lo que tanto criticaba.
- Qué irónico es que esas personas se burlaban de otros grupos haciéndoles ver sus fallas, errores y cagadas demás. Pero cuando están en la mira terminan haciéndose las víctimas.
- Qué irónico es que nos hubieran defendido cuando nos atacaban, pero cuando ahora terminaron siendo descubiertos, comienzan a decir que nosotros somos los malos.
¿Qué acaso no tienen el valor de decir las cosas a la cara? Vamos a llamar a las cosas por su nombre. Al robo robo, al descaro descaro, a la traición traición y a la estupidez estupidez. No disfracemos las cosas solo para hacerlas más bonitas a los demás.
Si quieres defender a tu hermano de algo que a kilómetros de distancia se ve que es indefendible, te conviertes en cómplice y tarde o temprano en culpable. ¿O qué? ¿Acaso no tienes los pantalones para decir “Yo no fui”? ¿O es que tienes algo que esconder? ¿O es que te descubrimos de verdad y no tienes manera de defenderte? Si es así, has perdido mi total respeto, el poco que hasta hace poco te guardaba. ¿O es que ya lo venías presentir desde hace meses y sin embargo continuaste de ese modo sabiendo que tarde o temprano te descubriríamos? Pues felicidades, lo arruinaste todo.
¿Sabes? Si necesitas insultar a alguien, aquí estoy. Dímelo a la cara, no tengo miedo porque mi conciencia está tranquila, más de lo que la tuya lo puede estar. Dímelo de frente, no disfraces las cosas por el Twitter o por el Facebook. ¿O quién es el cobarde ahora? El que se esconde es cobarde, el que quiere pasar la página sin resolver lo anterior es cobarde, el que insulta de forma disfrazada es cobarde. Tú eres el cobarde. Porque a solas puedes defenderte de todo lo que quieras, pero en compañía defiendes lo indefendible, y te hundes más.
Tú lo admitiste frente a nosotros en privado. Tú dijiste que no tienes nada que ver pero que sí sucedió. Ahora da la cara públicamente tal como lo prometiste, vuélvete a ganar la confianza de aquellos que desconfían de ti. Si me equivoqué lo admitiré públicamente tal como lo habíamos acordado, pero no me das ninguna razón para pensar que me he equivocado.