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El proyecto Daisuke Yanami

Prepárate, que este es un viaje largo al Digital World

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Archivo de septiembre 2009
¿Por qué escribo?

Esa es la pregunta del millón de dólares… ¿Por qué escribo? ¿De verdad tengo qué responder a esta pregunta? ¿De verdad podré responder a esta pregunta a la altura de lo que los demás esperan como respuesta? No sé si los demás compartan la misma opinión que la mía, pero si hay algún fragmento que se llegue a juntar con otro, pues bienvenido sea.

Escribo porque me gusta, porque tengo las ganas de hacerlo, porque sé que cuando escribo puedo dejar volar mi imaginación sin límites. Porque cuando lo hago, puedo expresarme sin límites, puedo opinar sobre lo que me gusta, sobre lo que no me gusta, sobre lo que es justo y sobre lo que no lo es. ¿Por qué tener discusiones tontas y absurdas? De mi parte prefiero dejar esas discusiones absurdas y que sólo quieren lastimar a mi ser, si quieren pleito que no sea conmigo. Prefiero plasmar mis anécdotas tristes y alegres en un texto, allí donde mi imaginación se da vueltas con la vida real, puedo crear situaciones en las cuales expreso lo que me parece justo y lo que no, sin que nadie me reprima. Si alguien se quiere ofender con mis textos, que lo haga. Si alguien se identifica con lo que escribo, pues también, que en este mundo hay de todo.

Me apasiono con lo que escribo, puedo estar feliz a la vez que incluso puedo llorar mientras escribo. Pero así soy yo, trato en la medida de lo posible ser lo más apegado a las emociones.

Sé que no tengo un repertorio muy amplio, soy muy tímido para expresar lo que siento y lo que anhelo. Pero a la vez divago, y si divago es que también soy alguien que piensa mucho sobre su realidad, trato de ver las cosas más allá de lo superficial. Lamentablemente no tengo el tiempo suficiente para plasmar todas esas divagaciones, pero tengan en cuenta que un día de estos dejaré caer mis desvaríos.

No tengo un autor favorito, pues lo único que me gusta es que un relato, una novela, o lo que sea, sepa meter al lector en su obra, y que haga sentir al lector lo mismo que siente el narrador, el personaje principal o el mismo autor cuando lo escribió, soy de los que quiere que cuando lea un libro, me sumerja en la misma obra. Sólo así puedo garantizar que no dejaré de lado aquella lectura. Puedo leer tanto obras de misterio, como de drama y suspenso, o incluso historias de amor y desamor, hasta de aventuras.

Quizás ahora mismo he dejado de lado esa faceta de lector, pero en cuanto puedo (un día de vacaciones, o sin clases, o lo que sea) intento retomar un libro, y volver a soñar.

Hay quienes dicen que nada de lo que intente prosperará. Por eso abro este blog, para demostrarle a todos qué equivocados están. Porque para eso mejor que se vayan a freir espárragos. Si escribo algo aquí será por decisión propia y no para complacer las demandas de los demás.

Saludos y pues eso, el Digital Gate está abierto :P